Ni miopía ni atarantamiento, lo mío viene de fábrica

Ni miopía ni atarantamiento, lo mío viene de fábrica

Pablo es uno de mis alumnos en la escuela infantil. Es un niño despierto, inteligente, nervioso y muy travieso que tiene enamorado a todo el equipo docente. Hace unas semanas, al escribir los números en la pizarra, me fijé en que el niño achinaba los ojos instintivamente e informé a sus padres de inmediato. Cuando un niño (o adulto) achina los ojos para ver algo que se encuentra a cierta distancia, probablemente sufra de miopía o hipermetropía. Ver mal puede traerte problemas en la escuela e incluso caídas tontas, aunque no es mi caso, yo me caigo porque  lo mío viene de fábrica. Hay quien me llama patosa o atarantada pero yo creo que lo mío es cuestión de despiste y lo puedo demostrar.
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Peligro, obras

Peligro, obras

No es que yo vaya a realizar muchas más reformas en casa (sobre todo teniendo en cuenta mi sueldo), pero es que después de las situaciones vividas la semana pasada creo que antes de tener que repetir la experiencia me hacía el harakiri. Tras unos meses de ahorro, decidí que era el momento indicado para mover el tabique y quitar unos metros a mi dormitorio para ganárselos al salón, y ya de paso, instalar un buen equipo de aire acondicionado y calefacción que falta me hacía desde hace años. Llamé a Grupo Navitec para que me dieran presupuesto y a esta empresa de calefacción por aerotermia para que me instalara el sistema. Al cabo de unos días empezaron las obras...
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De ridículo en ridículo

De ridículo en ridículo

Quisimos pasar unos días de lujo a todo tren y lo único que consguimos fue demostrar que no estamos hechas para ese tipo de vida. Primero decidimos la ciudad a la que queríamos ir: Barcelona, y luego ya buscaríamos el hotel. Miramos mucho la verdad y escogimos el Mercer Barcelona, impresionante. Pasillos extra largos con moqueta, terrazas ajardinadas, estancias impecables y un servicio de etiqueta que yo me encarguée de desajustar, pero no fue mi culpa.
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Helados en Invierno

Helados en Invierno

Soy una fanática del helado, no puedo evitarlo, y me da igual la época del año que sea, haga frío o calor a mí me encanta comer helado. Obviamente, cuando pienso en helado, lo que me apetece es comerme una buena tarrina o una copa enorme de bolas de helado con cookies y sirope de chocolate… riquísimo, pero “a falta de pan, buenas son tortas” y el año pasado descubrí que este yogurt helado de Smöoy es bajo en grasas, rico en proteínas y no tiene gluten. Lo malo es que cuando voy a pedirlo tengo que elegir, como topping, alguna fruta tipo fresa o algo así, porque si le añado siropes o algún tipo de “guarrería” deja de ser tan sano e hipocalórico, lógicamente.
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Ocurrencias de niños

Ocurrencias de niños

En mi escuela, y obviamente en mi clase, hay algo que siempre tenemos presente: la educación en valores y los temas transversales. No hace mucho tiempo compré un libro de Marisa del Carmen Martín, una gran educadora, en esta tienda de libros sobre aprendizaje que versaba sobre el tema y traía consigo muchas actividades. Poco tiempo después empecé a realizar esas actividades en mi aula y, mediante juegos, les enseñaba a compartir, educación vial, respeto por los animales y el medio ambiente, paciencia y muchos valores más que son vitales en nuestra sociedad. De pronto empecé a recibir enhorabuenas por parte de padres y tutores, pero lo mejor de todo, además de ver cómo iban aplicando  sus nuevos conocimientos en la vida diaria, fueron algunos comentarios de los niños y algunas cosas que los padres me iban contando.
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La Foto Familiar del 2016

La Foto Familiar del 2016

Mi hermana se empeñó en hacer un reportaje fotográfico a su bebé, como esos que están ahora tan de moda, sólo que nosotros, como somos más originales, queríamos un reportaje del bebé y también del resto de la familia con el bebé. Cuando el fotógrafo, Aday Ortega, nos vio aparecer por allí con mil trastos encima y hablando a voz en grito se quedó blanco, como la cal. Yo creo que se pensó que éramos una especie de familia gitana: Todos a una como Fuenteovejuna
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De viaje buscando sol

De viaje buscando sol

Probablemente acabé en el hotel más cochambroso de Tenerife. Tenía agujeros en las paredes y por las noches las cucarachas campaban a sus anchas. Podría haber cogido la maleta y haber salido por la puerta, pero eran las 4 de la mañana cuando vi a esos asquerosos insectos así que pasé lo que quedaba de noche con la luz encendida. Incluso busqué una empresa de fumigación que diera respuesta a nuestras plegarias y, a la mañana siguiente, como yo no puedo estarme quietecita, bajé toda llena de orgullo y les planté, con un sonoro golpe, el número de teléfono de esta empresa de control de plagas en Tenerife y les dije muy seria: “o llamáis o pongo una denuncia en Sanidad”.
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Nueva decoración en el jardín y varios accidentes de regalo

Nueva decoración en el jardín y varios accidentes de regalo

No sé si alguna vez habréis intentando ejercer de manitas en casa pero yo no os lo aconsejo aunque penséis que sois mañosos, da lo mismo, o eres profesional o te arriesgas a liarla parda. Jamás me atreveré a intentar solucionar un problema de fontanería o electricidad pero en cuestión de muebles pensé que, ya que soy buena en manualidades, podría salir del paso.

Hace ya mucho tiempo que quiero redecorar el jardín con muebles fabricados a base de palets. El motivo principal es económico: no me apetece dejarme una pasta en muebles que quedarán al aire libre y se

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Cuando enseñé mi culito a toda la escuela

Cuando enseñé mi culito a toda la escuela

Imaginad mi culito en un momento apoteósico, en medio de un montón de niños pequeños que me adoran y de sus padres y luego imaginad a un niño tecnológico demoníaco con un dron intentando levantar mi falda ante todos los espectadores. Eso me pasó a mí hace unos días y ahora va mi sobrino y me pide por navidad uno de estos drones syma. ¿Tengo o no tengo mala suerte? Si es que es para mear y no echar gota...
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Cuando la flecha de la báscula no baja

Cuando la flecha de la báscula no baja

Yo no me veo mal. A ver, no soy una niña mona, finísima y esbelta pero es que tampoco lo pretendo. Digamos que mi cuerpo es como una bolita rellena de puro amor… ¡Vamos! ¡Qué tengo más michelines que el muñequito ese de los neumáticos pero como me miro con buenos ojos pues me creo una mujer con elegantes curvas! El problema es que la semana pasada me fui de compras y cada cosa que me probaba me hacía parecer una especie de morcilla embutida. Y es que últimamente sólo hay dos opciones: o te compras ropa súper ceñida, o te compras ropa tipo saco, súper ancha en plan oogie woogie man. Hay muy pocas tiendas de ropa pensadas para mujeres voluminosas. De hecho, la mayor parte de mi ropa la compro por Internet donde las prendas, como estas blusas de tallas grandes, parecen estar pensadas para mujeres de verdad y no para sílfides.
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