
Cuando el bienestar se convierte en una reconexión con una misma
Hay momentos en los que una no busca simplemente aliviar una contractura, sino reconectar con su propio cuerpo. Yo llevaba semanas sintiéndome rígida y tensa, como si la piel fuera solo una envoltura que me separaba del mundo. Trabajaba demasiado, dormía poco y me había acostumbrado a vivir con los hombros elevados, la mandíbula apretada y la respiración corta. Decidí














